Mi hermano mayor trabajaba duro, para poder traer dinero a
casa, pagar la luz e intentar que no
tuviéramos carencias de nada; incluso se esforzaba para que el resto de
hermanos pudieran tener el apoyo que les faltaba de su madre.
Muchas veces faltaba comida en casa, y la nevera estaba
vacía y en numerosas ocasiones, comía en casa de mi abuela y pasaba allí la
mayor parte del día; claro que eso a mi madre no le hacía demasiada gracia. Para
que entendáis la situación en la que vivía os contaré algo:
Mi madre trabajaba en una hamburguesería, como ya he
comentado anteriormente en otras entradas, y mi padre le ayudaba; claro que eso
implicaba que pasaran todo el día hasta la madrugada en la hamburguesería; a
ambos les gustaba el juego y la bebida, hasta llegar al punto de tener un
problema. Tiraban el dinero en alcohol, bingos, máquinas tragaperras y otras
cosas, debido a esto no traían dinero a casa, por lo que las facturas las
pagaban mis hermanos, y la comida o bien se ocupaba mi abuela o se compraba
cuando se podía.
Mi hermano mayor, como comentaba antes, trabajaba en una
centralita y repartía publicidad en su tiempo libre. Mi otro hermano, el que le
sigue al mayor, estaba montando un taller en un pueblo, donde había conocido a
su novia; mi hermano mayor le ayudaba llevándole piezas de coches, recogiendo
papeles, etc; Ya que mi madre nada de esto apoyaba. Mi hermana trabajaba en
todo lo que le salía, como panaderías, floristerías, bares… mi madre nunca apoyaba a ninguno de mis hermanos con aquello que
quisieran emprender, ella solo miraba un bien para ella, y si te atrevías a
discutirle, la paliza que podría darte, haría que te lo pensaras dos veces
antes de rechistar.
Yo estaba en el colegio, aún era pequeña, pero desde mi
inmadurez, veía como mis hermanos intentaban hacer su vida sin el apoyo de
alguien que se supone que es fundamental como referencia en una familia. Veía a
mi hermano mayor cansado, pero siempre dispuesto ayudar a sus hermanos y cuidar
de mi como si de una hija se tratase. Me ha querido y me quiere como si fuera
mi padre, y ha cuidado siempre a sus hermanos comportándose como un guía en
nuestras vidas, ha sido la referencia en nuestro camino.
Quizás la situación no se entiende muy bien, pero, puedo
asegurar que sin mis hermanos yo no estaría escribiendo esto. Con esta entrada
quiero decir que en el maltrato no estás solo/a, si tienes hijos, lucha por
ellos, si tienes hermanos apóyate en ellos, si tienes aunque sea un vecino,
coge la mano que te tiende para impulsarte a salir de ahí.
Mis hermanos nunca denunciaron nada de lo que pasaba, ya que
yo era pequeña y temían que los servicios sociales me separaran de ellos. Un
error garrafal, ya que nunca te van a perjudicar si eres maltratado/a. os digo por experiencia propia que un
maltratador no te quiere, nunca cambia y por mas que tu quieras pensar que si,
no tienes la culpa de nada.
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